Lecciones de ahorro para niños

Si usted tiene hijos o nietos, o si tiene una relación especial con sus sobrinos o con el hijo de un amigo querido, puede enriquecer la vida de estas personas de muchas maneras. Una de las lecciones más importantes que puede enseñarles es cómo manejar su dinero e invertir para el futuro.

La mesada en tres frascos

A fin de aprender a manejar el dinero, los niños deben tener dinero para administrar, por lo general de una mesada que usted les facilite y, con el tiempo, de trabajos pequeños que realicen para amigos o vecinos. Como primer paso, usted tendrá que decidir a cuánto ascenderá el importe de la mesada y si esta estará condicionada a trabajos que deban llevar a cabo.

A modo de advertencia razonable, ambas son cuestiones de debates acalorados, así que vale la pena investigar y sopesar con qué se siente a gusto. Por ejemplo, si espera que una hija mayor use parte de la mesada para cubrir ciertas necesidades, como ropa y útiles escolares, podría determinar que ella necesita un importe superior al que necesitaría si usted pagara esas facturas por su cuenta. Sin embargo, cualquiera que sea su decisión, recuerde que el objetivo general es usar la mesada como forma de enseñar a crear un plan de gastos y vivir de acuerdo a él.

Una sugerencia popular, especialmente para niños menores, es que se ilustre el concepto de elaboración de presupuestos usando tres frascos transparentes que representan los gastos actuales, los ahorros a corto plazo y los ahorros a largo plazo. Separar el efectivo en distintos frascos facilita comparar los resultados de gastar y ahorrar. Pero no espere demasiado tiempo para abrirles una cuenta de ahorro para sus ahorros a corto plazo y una cuenta de inversión, como una de fondos de inversión, para su cuenta de ahorros a largo plazo. Hable con su banco o cooperativa de crédito sobre cómo manejar cuentas para menores de edad.

Si usted desea fomentar las donaciones caritativas, puede usar un cuarto frasco, establecer un porcentaje fijo del total, como el 10 %, y también exhortar a que depositen dinero en ese frasco.

Gastos en comparación con ahorro e inversión

Para ayudar a los hijos a decidir cuánto dinero deben destinar a gastos y cuánto a ahorros, usted puede ayudarlos a determinar cuánto necesitarán para los gastos semanales habituales, como el dinero para las comidas o cualquier otro gasto que acuerden. Usted podría sugerir que hagan un seguimiento detallado de los gastos totales de la semana y usar dicho importe como un punto de partida. Parte de la conversación debe enfocarse en el hecho de que la elaboración de presupuestos siempre supone hacer ciertos ajustes. El objetivo no es acertar en el primer intento, sino ingeniar una forma viable de asignar dinero.

Luego, hable acerca del dinero para los objetivos de ahorro a corto plazo. Los objetivos de los niños varían de manera considerable, según su edad y concepto del tiempo, pero es posible que incluyan juguetes, artículos deportivos, aparatos electrónicos, ropa especial u otros artículos que suponen gastos mayores. Sería prudente sugerirles ahorrar para un artículo a la vez y ayudarlos a calcular cuánto tendrán que ahorrar cada semana para alcanzar su objetivo en un período razonable. Pero quizás usted quisiera dejarlos que descubran por cuenta propia que no todos los objetivos valen el tiempo y el esfuerzo que requieren para alcanzarlos.

Por último, asegúrese de alentarlos a que ahorren un porcentaje regular para algún objetivo a largo plazo, independientemente de que tan vagamente esté definido. Para algunos hijos, los ahorros para la universidad son muy importantes. Para otros hijos, es probable que el objetivo sea más tangible, como un automóvil. En este caso, también, un 10 % del importe total podría ser un porcentaje razonable de ahorro. Como incentivo para depositar dinero en los ahorros a largo plazo, usted podría considerar aportar un importe equivalente añadiendo cincuenta centavos o un dólar por cada dólar que su hijo deposite.

Cómo despertar el interés en la inversión

Tal vez desee usar acciones ordinarias para iniciar a sus hijos en la inversión. Las acciones son fáciles de explicar y puede ser divertido hacerles un seguimiento, especialmente si usted comienza por empresas que fabrican productos por los que sus hijos sientan gran aprecio, como sus cereales, artículos deportivos, refrescos o productos digitales favoritos. Una vez que les haya enseñado cómo hacer un seguimiento del rendimiento en el sitio web de la empresa, o en sitios financieros generales donde pueden encontrar noticias acerca de la empresa, no debería ser difícil que participen en el proceso.

Hay varias formas de lograr que el interés por la inversión cobre vida. Una de ellas es establecer una cuenta familiar hipotética, ya sea en línea o en papel, y hacer un seguimiento de las fluctuaciones de la cartera de inversiones que escojan juntos. Otra manera es “vender” a cada hijo parte de sus propias acciones. Por ejemplo, si usted está planeando comprar 200 acciones de una empresa específica y tiene dos hijos, compre 202 y véndales las acciones adicionales al precio que pago por ellas.

Usted puede hacer un seguimiento de las acciones de sus hijos en un registro aparte para que ellos puedan seguir el comportamiento de sus acciones. (Le aconsejamos que esté dispuesto a comprar de nuevo las acciones si estas no dan buenos resultados). Por último, le podría interesar giveashare.com, donde puede comprar acciones únicas de varias empresas.

Abrir cuentas para menores de edad

Si estos métodos son demasiado informales para usted, o para sus hijos, puede abrirles cuentas individuales. Tendrá que definir el mecanismo, aunque hay varias alternativas viables. Recuerde, usted puede dar a cada hijo hasta $15,000 en efectivo u otros activos en 2018 sin contraer deudas fiscales por donaciones. Si usted ha contraído matrimonio o tiene una pareja, esta persona también puede regalar $15,000. Esto también se aplica a los abuelos y demás amigos o parientes.

Usted puede abrir una cuenta tutelar para cada hijo. En este caso, usted es el titular de la cuenta, aunque su hijo es quien podría tomar las decisiones. Las ganancias se gravan a su tasa impositiva.

Asimismo, puede abrir una cuenta de custodia, ya sea una UGMA (Ley Uniforme de Regalos a Menores, por sus siglas en inglés) o UTMA (Ley Uniforme de Transferencias a Menores, por sus siglas en inglés). El menor de edad es el titular de la cuenta y usted la controla hasta que dicho menor sea mayor de edad, por lo general a los 18 o 21 años de edad, según el estado. Las ganancias impositivas se gravan a su tasa impositiva hasta que el menor cumpla 19 o 24 años de edad si es estudiante a tiempo completo.

Si su hijo ha percibido ingresos, usted puede abrir una cuenta personal para la jubilación (IRA, por sus siglas en inglés) tipo Roth con impuestos diferidos o sin impuestos a nombre de su hijo. El límite de aportación en 2018 es de $5,500 o tanto como el menor gane si es inferior a esa cantidad.

Una advertencia: Si usted desea enseñar a sus hijos lecciones valiosas sobre dinero, las claves son comprometerse al enfoque que adopte y saber qué es lo que desea lograr al usarlo. De lo contrario, es poco probable que funcione por mucho tiempo, sin importar qué tan buenas sean sus intenciones.

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